miércoles, 11 de febrero de 2015

EL RUMOR DE LA TORMENTA

(Sobre la infidelidad)

   El viento arreciaba y las nubes parecían precipitarse sobre los árboles del jardín, las hojas parecían montículos de ropajes desechados y las ramas silbaban al quedar desnudas, entonando canciones fantasmagóricas en las ventanas. El aire movió las páginas del libro abierto sobre la mesa, se leía: “Caminas con los naipes del otoño a la vista. Con candidez aprehendida recibías el tacto de mi vestido y se inventaba el mudo lenguaje de los gestos...”

   Cerró la ventana, el atardecer había sido tragado por la negrura, los relámpagos iluminaban a intervalos la estancia Fue hacia el interruptor de la lámpara y una respiración entrecortada se interpuso, los latidos se aceleraron al percibir un murmullo de palabras inconexas en el oído. La oscuridad se hacía visible a intervalos de las ráfagas que hacían parecer espectros los muebles, los libros, los cuerpos.

 Las manos atraían, rechazaban sin convicción, resbalaban y hacían crujir los tejidos. Singulares luces de colores erizaban las minúsculas células de la piel, describían pequeños ríos, sensaciones largo tiempo aletargadas. Recordó: “Y el ácido placer se entrega, con caricias de preámbulos...”Trató de no moverse, de fijar la mirada en las palabras escritas: “Fue mucho más tarde que supiste de la entrega de la lluvia en tu corteza...”

   Las brumas se disiparon con el chasquido de la llave en la cerradura. Un sobresalto se precipitó en la sala, una imprecación siguió al ruido de una silla al caer, inundó todos los demás sonidos. El sortilegio se había quebrado. Una voz aguda sonó en el vestíbulo.

- Vaya golpe que me he dado. ¿Qué haces con las luces apagadas?

- Estaba leyendo, – la luz de la pantalla iluminó el libro.

- Deberías haber encendido el farol de la puerta. ¿Has pasado miedo?.

- ¡Oh, no! No estuve sola.

- Tú y tus libros.

Una sombra se deslizaba hacia el jardín.

(R.J.M./Feb.15)






  

sábado, 17 de enero de 2015

MAÑANA INVERNAL






Aparece el día, como corresponde
a un invierno cualquiera:
Un tímido sol que no abriga,
el sonido agazapado de los pájaros,
un avión que cruza el aire,

un manojo de sueño en las pestañas.

Sólo tú, puedes hacer diferente
este día, basta con olvidar
las palabras que te hicieron daño,
recuerda el beso que te hizo feliz,
pon una sonrisa en tu boca.

Os deseo un feliz fin de semana,
aunque la escarcha cuelgue del alero
y el mirlo venga a desenterrar
su tesoro, manchando el umbral.

(R.J.M./ 17.1.15)

Foto: Marisol Garcia Moya

CADA UNO ES MÁGICO



Cuando los dioses precisan
ser vengados de una caricatura,
es probable que sea
el brillo demoniaco
de un cristal enfermo, ahogado
entre los vahídos de la ignorancia.

¿Quién puede proseguir
alabando las cenizas de Júpiter?

¿Quién puede hablar de libertad?
Cuando el miedo se instala
en la mente.



Sólo podemos proseguir
si creamos nuestros sueños,
si vestimos de aventuras
nuestro día a día e inculcamos
en la infancia el sentir
la felicidad por lo que realizan.
Cada uno es mágico.


(R.J.M./7.1.15)

jueves, 1 de enero de 2015

BRINDIS


 Brindo por los que no pierden la Esperanza
de que vendrán días mejores.

Brindo por los que caminan por la Vida
y aceptan las cosas como vienen.

Brindo por los que Aman sin condiciones
desterrando suspicacias y rencores.

Brindo por los que Sonríen cuando tienen
sobrados motivos para llorar.

Brindo por los que iluminan el día
regalando un verso y un abrazo.

Gracias amigas y amigos,
por vuestro cariño.

Os deseo
Feliz Año 

2015
(R.J.M.)

martes, 23 de diciembre de 2014

NAVIDADES REALES


    La realidad es que debería odiar la Navidad. ¿A qué niño, siendo Dios, se le ocurre enviar a papá y, más tarde a mamá, a pasar la Navidad en un hospital?
    Papá, era un hombre bueno, se enfadó cuando le dije que no había puesto el portal de belén, me dijo: Imagina, si fuese tu cumpleaños y ni siquiera te hubiesen sacado de paseo, para pasarlo en compañía de tus amigos.
   La realidad fue, que, pese a sacar al Niño Jesús y a su familia, de la caja, unas semanas después, se lo llevaban a él para siempre, también le metieron en una caja y no volví a verle. Se acabaron los paseos de los domingos primaverales por el Retiro.
    Después fué mamá, decía que la Divina Pastora había venido a traerle el turrón blando y los mantecados y le habían encantado, después de haberle sido negados por algo que llamaban glucemia. Los Reyes volvieron dos días después para que le acompañaran.
    Pese a todo, yo todavía les veo rondando por el jardín que tanto amaron, por eso saco al Niño, por si se les ocurre asomarse a la puerta.


   ¡Feliz Navidad 2014, con Salud, Paz, Alegría y un buen Aguinaldo!
   Besos y abrazos.

sábado, 13 de diciembre de 2014

UNA OKUPA BEBEDORA



    Rocío se lo dijo a su marido cuando estaban cenando.
- Fani ha tenido un accidente conduciendo, la han operado con urgencia y le han escayolado una pierna, necesita alguien que la cuide durante un tiempo, ya sabes que no tiene familia.
- ¡Vaya, cuánto lo siento! ¿Dónde dormirá?.
- He pensado que Carlos puede dormir en el sofá. -se levantó de la mesa y tomó la botella de vino- ¿Quieres otra copa?
- No, esta es la segunda, la apuraré mientras reviso unos papeles.
  Marina guardó la botella y retiró los platos de la mesa.
- ¿Por qué no me lo has consultado? Dijo Carlos enfadado- También podría dormir con Sandra y Marina.
- ¿Dónde, en el suelo? Vamos, no te enfades, será por poco tiempo, -le revolvió el pelo- No creo que toque nada de tu habitación, aunque tendrás que ordenarla antes.
  Al día siguiente, Estefanía llegó a la casa seguida de Carlos, con resignado gesto, arrastraba una gran maleta, ¿dónde ponerla? Su madre miró alrededor, desenchufó el portatil y lo llevó al salón. Con gran esfuerzo, logró colocar la maleta sobre la mesa. Las niñas acudieron a saludar a Fani, ésta ya había abierto la maleta, sacó cuatro vestidos, dos faldas, los fue poniendo en los brazos de Sandra y Marina, con el ruego de que los metieran en su armario. Cogió las muletas apoyadas en la pared y fue a sentarse en el sillón donde habitualmente se sentaba Alfredo, al verla, Rocío la hizo levantarse y sentarse en el otro.
- ¡Ay, Rocío! No te pongas así, ahí hay más luz para poder leer. Anda, sé buena y me traes una cerveza, estoy seca.
- Aquí no bebemos cerveza, ya lo sabes. Tenemos refrescos y vino para las comidas.
- Bueno, pues traéme la botella y un vaso, así no te hago dar tantos paseos. Tendrás cosas que hacer, aparte de atender a una vieja amiga.
- Ya no falta mucho para que venga Alfredo a comer, -trataba de controlar su irritación y se fue a la cocina.
- Hija, hay que ver cómo te estás aburguesando. Deberías ponerte a trabajar.
   Carlos entró en el salón a recoger su ordenador, Fany sacó su monedero y le llamó, le pidió que fuera a buscar unas cervezas, indicándole que se quedara con el resto del dinero. Salía Rocío de la cocina cuando lo oyó e impidió que su hijo fuese a comprar nada.
Cuando Alfredo llegó no vió a su mujer, se acercó a Fany y le preguntó cortésmente cómo se encontraba. A los pocos minutos, Rocío aparecía con la enorme maleta. Fany y Alfredo se miraron interrogantes.
- Lo siento, querido, Fany sólo vino a comer en casa de unos burgueses, por tanto ha de hacerse cargo de su propio restablecimiento. Otra cosa, querida Fany, si bebes no conduzcas.

(R.J.M./12.12.14)

miércoles, 26 de noviembre de 2014

La media naranja


 Camino esta semana
de noviembre, tratando de ignorar
las sendas que conducen al recuerdo.
Os juro que lo intento.

Actúo de forma equívoca, sé
que fui naranja entera,
siempre busqué la luna para los dos
pero, ¿qué quieres?.
A veces, es hartazgo de rutina.

Me causa pavor comenzar otra vez.
Buscar entre los pliegues
de la túnica, el tacto de los besos
y tus manos lejanas.
El perfume salobre de otros tiempos.

Doy gracias, es corta la distancia,
sentir que gano lo que pierdo.
Lentamente, sé que los sueños
se quiebran con la realidad.

Necesito más que nunca escuchar
que soy, tu media naranja
y me perfumo de azahar.

(R.J.M./26.11.14)